COMPILACIÓN
DE LA POESÍA LO ESPERO TODO
JOAQUÍN O GIANNUZZI
(Seré Breve – Buenos Aires)
Grosso modo, Joaquín Giannuzzi (Buenos Aires 1924 / Campo Quijano, Salta, 2004) está considerado como uno de los más notables poetas argentinos. De los más leídos, de los más ponderados y de los de mayor influencia en otros notorios cultores del género.
Llevado por esa certeza, Jorge Frondebrider se abocó a una minuciosa compilación de entrevistas a quien en la tapa misma define como a un “pesimista jovial”.
Esa semblanza, amén de ajustarse al autor de marras, nos remite a la célebre definición que décadas ha regaló el filósofo Louis Pierre Althusser: “Pesimista en el pensamiento, optimista en la acción”.
El recorrido por los asertos de Gianuzzi es vasto, fecundo y, si se quiere, inusual en la medida de las poetas se consideran satisfechos con tejer su obra y ya.
Aunque está lejos de corresponderse con el estilo de este humilde comentador de libros, la ocasión autoriza de cabo a rabo declinar más preámbulos y abocarse a un arbitrario pero acaso valioso punteo de las fecundas observaciones de Gianuzzi:
-He tratado de practicar una especie de objetivismo fenomenológico, un objetivismo plástico; a partir de la visión directa de la cotidianeidad.
-La poesía florece a pesar de todo. No tiene mucha importancia que el poeta pague o no la edición de sus obras, ni que se difunda o distribuya. Siempre tendrá sus lectores en mayor o en menor grado.
-Aunque mi verso suele ser crispado en muchas ocasiones, duro a veces, yo quiero que siempre se mantenga una solución de continuidad sonora. Quiero que, con la lectura, el lector tenga la sensación de un proceso natural, de una marcha natural. No me gustan los cortes.
-Uno siempre se escribe a sí mismo. Pero podría ser que a veces el artificio te obliga a usar otros recursos. A mi entender, toda la literatura es mentira, en el sentido ficcional. Pero es ambivalente, porque también es una realidad profunda. Con artificio me refiero a ciertas cuestiones de la técnica y ciertas trampitas que uno conoce, que son propias.
-Yo creo que en mi caso el periodismo me ha dado mayor fluidez. Hay en esto algo importante, lo que yo llamo “el camino directo de la expresión”.
-No me gusta la imprecisión en el desarrollo del poema, debe haber cierta coherencia entre las partes. De hecho se pueden hacer poemas deconstruidos, donde el sentido aparece errático, en un extremo del poema, después se suspende, luego se descubre el final. Lo mío es una especie de no reflexión, porque no es un pensamiento visible.
-De la poesía lo espero todo.
PERFIL
Joaquín Giannuzzi fue autor de Nuestros mortales (premio SADE), Contemporáneo del mundo, Principios de incertidumbre y Cabeza final, entre otros libros. Colaboró en la revista Sur, La Nación, Clarín y LA GACETA Literaria. Poesía completa, edición al cuidado de Jorge Fondebrider, reúne su obra. Otros libros más recientes, bajo la edición de Jorge Aulicino y Fabián Casas, también lo hacen. Giannuzzi ganó el premio Nacional de Poesía y un Konex.Fondebrider y Sergio Chejfec publicaron libros que analizan su obra.
Walter Vargas - LA GACETA